María López, del equipo femenino de baloncesto del Club Baloncesto Granada, reveló en una entrevista que, antes de su fichaje con el club, temía admitir a sus compañeras que había sido invitada a entrenar en la selección nacional sub‑23. “Pensaba que me juzgarían o que se sentirían amenazadas”, confesó la base de 24 años. La sorpresa llegó cuando sus colegas la recibieron con abrazos y la apoyaron en su camino. Ahora, María se ha convertido en una de las líderes del equipo, y su historia se ha convertido en un símbolo de la importancia de la confianza y el apoyo mutuo en el deporte femenino.
