En un duelo táctico que dejó claro quién lleva la batuta, el Sevilla demostró a su rival, el Borussia Dortmund de Terzic, la dureza de la Liga española. Con una presión alta y transiciones fulminantes, los rojiblancos obligaron al equipo alemán a cometer errores que se tradujeron en goles. “Es una lección de disciplina y velocidad”, afirmó Terzic tras el partido, reconociendo la superioridad del estilo sevillista en el terreno de juego.
